Saltar al contenido
IMG_1360
Análisis de MercadoNoticia

El centro comercial de Las Buganvillas obligará a la calle Mayor de Garrucha a elegir qué quiere ser

Las Buganvillas no vaciará la calle Mayor, pero acelerará su cambio hacia los servicios y la proximidad frente a las grandes marcas.

ABAlfonso Buera
5 nov 2026 · 6 min de lectura

Según adelantó La Voz de Almería hace unos días, el Levante almeriense tendrá una gran superficie comercial en Las Buganvillas, en Garrucha. Es un proyecto, no una obra. Aun así, ya ha despertado la pregunta que importa en el pueblo: qué será de la calle Mayor. Nuestra respuesta es que no la vaciará, pero le quitará la coartada. La calle lleva años cambiando de oficio, y el centro comercial, si se construye, solo acelera una decisión que sus propietarios deberían estar tomando ya.

Llevamos treinta años vendiendo y alquilando en Garrucha, Vera, Mojácar y San Juan de los Terreros, y tenemos la oficina en esa misma calle. Hemos visto cómo se reordena el comercio cuando llega población nueva, cuando se abre una carretera o cuando se levanta una urbanización grande. Un centro de gran formato seguirá la misma regla.

Una comarca que hace la compra grande fuera de casa

La comarca ha crecido sin pausa durante quince o veinte años, empujada por residentes extranjeros que han hecho de esta costa su casa o su segunda vivienda. A los censados se suman quienes pasan aquí medio año sin empadronarse y los veraneantes que en julio y agosto multiplican la demanda. Para toda esa gente no existe hoy una oferta de gran formato comparable a la de otras zonas de la provincia, así que el gasto se va a los centros comerciales de Almería capital, a Murcia o a otras comarcas. Cualquier comerciante de la zona lo admite si se le pregunta.

Esa fuga es el argumento de viabilidad del proyecto. En España, «gran superficie» abarca desde un hipermercado con galería hasta un parque de naves con restauración y ocio, y no hay planos publicados que digan cuál será. Lo lógico es que cubra lo que hoy obliga a coger el coche: moda a precio intermedio, electrónica, hogar, restauración y ocio. Detrás vendrá el AVE a Vera, con su propio calendario, y reforzará la evidencia de que la comarca necesita equipamientos a la altura de su población real.

¿Tienes una vivienda en la zona?Te decimos cuánto vale hoy, gratis y sin compromiso.Valorar mi casa

La calle Mayor cambió antes de que nadie dibujara Las Buganvillas

El comercio electrónico se llevó buena parte de la tienda tradicional mucho antes de que se hablara de este proyecto. En los locales de la calle Mayor que pasan por nuestra oficina, la sustitución se repite. Donde había una tienda de ropa, una zapatería o una de electrodomésticos, ahora abre una gestoría, una clínica, una peluquería, una academia o un despacho profesional.

Hace diez o quince años, muchos de esos negocios se habrían instalado en un piso. Hoy bajan a la calle porque el local les da visibilidad a un precio que la retirada del comercio clásico ha vuelto asumible. La calle no cierra, cambia de inquilino.

Un centro comercial no sustituye a la calle Mayor, la obliga a decidir en qué quiere convertirse.

El temor del pequeño comercio es real, pero mira al rival equivocado

El argumento contrario más serio es conocido. Un centro con aparcamiento gratuito, marcas y horario amplio absorbe el paseo de compras del sábado, y la calle se apaga. Para la tienda que vende lo mismo que venderá una cadena, el riesgo existe y no conviene minimizarlo.

Pero el gasto que capte Las Buganvillas saldrá sobre todo del que hoy acaba en Almería o en Murcia, no del que se queda en la calle Mayor. Además, quien ocupa hoy esos bajos no compite con ningún centro comercial: el fisioterapeuta, la asesoría fiscal o la academia de idiomas atienden a un cliente que vive aquí todo el año y quiere cercanía, trato directo y un servicio que no cabe en una nave. La calle Mayor seguirá siendo el eje de Garrucha y terminará de especializarse en proximidad y servicios. El volumen y las marcas quedarán para quien sabe venderlos. Especializarse no es empobrecerse.

El Malecón vive del mar; Joaquín Escobar, del precio

El paseo del Malecón juega en otra liga. Su negocio es la restauración frente al mar, con un público residente y visitante que busca exactamente eso, y ningún centro comercial le disputa la terraza con vistas. Esa vocación, asentada desde hace años, saldrá reforzada.

Las calles secundarias, como Joaquín Escobar, tienen un papel propio. No viven del peatón, y por eso sirven a quien no necesita escaparate pero sí un local funcional y barato: una oficina, un taller pequeño o el almacén de un negocio que vende por internet. Para esas actividades, pagar la visibilidad de una calle principal es tirar el dinero.

Algunos bajos comerciales acabarán convertidos en vivienda

En otras ciudades españolas, la suma de comercio online, vivienda cara y tienda en retirada ha llevado a transformar bajos comerciales en viviendas, allí donde la distribución y la normativa urbanística municipal lo permiten. En Garrucha todavía es raro, pero lo veremos si la presión sobre el comercio minorista continúa.

No es mala noticia para el propietario. Un local que languidece como tienda puede rendir como vivienda o como oficina, siempre que antes se compruebe qué admite el planeamiento y qué exige el ayuntamiento para el cambio de uso.

El propietario que decide antes negocia mejor

No hay fecha de apertura ni proyecto definitivo, y no hacen falta para actuar. El dueño de un local en la calle Mayor debe preguntarse ya qué negocio de servicios encaja en sus metros y qué obra necesitaría para acogerlo. Quien busca local para una actividad profesional encuentra hoy precios en calles principales que hace una década no estaban a su alcance. Y quien piensa invertir en la comarca debe leer el proyecto como lo que es: la confirmación de que aquí vive ya población suficiente para sostenerlo.

Un centro comercial no decide el futuro de una calle. Lo deciden los dueños de sus bajos, y aciertan más cuando eligen antes de que el mercado elija por ellos. Si quiere pensar el suyo con quien conoce cada portal de Garrucha, pásese a hablarlo con calma por ZAR 2010, en la calle Mayor 48.